Un camarógrafo de Imagen televisión, en el ejercicio de su labor informativa, fue cobardemente agredido por dos franeleros que no solo lo golpearon, sino que le robaron su equipo de trabajo.
Lo ocurrido en la calle 14 Poniente, entre la 7 y 9 Norte, es el reflejo de un vacío de autoridad municipal.
¿Su “delito”? Documentar el apartado ilegal de cajones de estacionamiento.
Este ataque no es solo contra un trabajador, es contra el derecho ciudadano a denunciar los abusos que ocurren a plena luz del día en nuestras calles.




