e consulta/Por Laura Ruiz
Este jueves vecinos de San Nicolás Zoyapetlacoya, en Tepeaca, encontraron el cuerpo degollado de Fernando Torres Gaspariano, de 13 años de edad, desaparecido ayer y cuya denuncia no procedió por que las autoridades pidieron esperar 72 horas.
Tras la negativa a formalizar la búsqueda, una centena de pobladores de la comunidad y voluntarios de poblaciones aledañas emprendieron desde el miércoles rastreos a través de brigadas.
El cuerpo del menor fue localizado cerca de las 13:30 horas en los límites de la comunidad con el municipio de Tecamachalco, en un predio que se ubica a 15 o 20 minutos caminando desde la casa de Torres Gaspariano.
De acuerdo con lo que le informaron a familiares, el cuerpo mostraba rastros de haber sido degollado, aunque no lo pudieron observar directamente.
El menor, recordó su hermana Margarita, había salido de su casa a la de su abuelo que se encuentra a poco metros de distancia y después no supieron de él.
“Fue aquí, pasando de la casa de mi papá a la casa de mi abuelito, pero ya no lo encontramos, lo buscamos y nomás no”, dijo en entrevista telefónica.
La situación en Zoyapetlacoya, recordó, ha sido crítica en los últimos dos años, se conocido más casos y vínculos con el robo de hidrocarburos, por lo que ya hay descontento con sus autoridades.
“Ya tiene tiempo que han pasado cosas así, ya van como dos años así o un poquito más, así anda y el presidente de aquí no hace nada para evitar eso”, dijo.
El menor desaparecido y hallado sin vida había dejado de estudiar la primaria el año pasado y alcanzó el quinto grado, en julio cumpliría 14 años. Forma parte de una familia de cuatro hermanos y sus padres sostienen el hogar con ingresos del campo y la albañilería.


