En el marco de las celebraciones de la Semana Santa, el Arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, presidió la Sexta Misa Crismal en la Catedral Metropolitana, una de las ceremonias más significativas para la comunidad católica poblana.
Durante la liturgia, que tradicionalmente se celebra en la víspera del Triduo Pascual, el Arzobispo llevó a cabo la consagración del Santo Crisma y la bendición de los óleos de los enfermos y de los catecúmenos. Estos elementos son fundamentales para la administración de los sacramentos durante el resto del año litúrgico en todas las parroquias de la arquidiócesis.
Un momento clave de la celebración fue la reunión del presbiterio poblano, donde los sacerdotes renovaron sus promesas de fidelidad y servicio a la Iglesia ante su pastor.
Sumado a este acto de unidad, monseñor Sánchez Espinosa formalizó la incardinación de cinco sacerdotes. Estos clérigos, que ya sumaban varios años de servicio ministerial y labor pastoral en la entidad, quedan ahora plenamente integrados de manera jurídica y permanente a la Arquidiócesis de Puebla.
Foto: Gran Angular




