Bajo un ambiente de fervor y profundo respeto, este Viernes Santo se llevó a cabo la XXXIV edición de la Procesión del Silencio, logrando congregar a más de 190 mil feligreses en las calles del Centro Histórico de la capital poblana.
Desde las primeras horas del día, miles de fieles católicos se dieron cita en los distintos templos de la zona para recibir a las siete imágenes más veneradas del estado. El cortejo procesional, que partió formalmente de la Catedral de Puebla en punto de las 12:00 horas, estuvo integrado por:
- El Niño Doctor de Tepeaca
- Jesús de las Tres Caídas
- La Virgen de los Dolores
- La Virgen de la Soledad
- El Señor de la Misericordia
- El Señor Nazareno
- El Señor de las Maravillas
Con lágrimas en los ojos y oraciones a viva voz, los devotos acompañaron el recorrido de las imágenes, marcando una jornada de fe histórica para la entidad. La seguridad y el orden prevalecieron durante el trayecto, donde el silencio y el sonido de las matracas recordaron el sentido de penitencia de esta importante conmemoración religiosa.
Foto: Sol López




